lunes, 30 de julio de 2007

PARTE 3: “Mi primera Navidad fuera de casa”

Definitivamente la vida esta llena de eventos positivos, negativos y también de aquellos que te dejan con un sin sabor de: “y que paso?”.

La navidad del 2003, a mis recién cumplidos 24 años, iba a ser la primera navidad en pasarla solo, encerrado, comiendo y durmiendo en mi pequeño departamento, puesto que hacia seis meses y algunos días había decidido emprender la gran tarea de vivir solo, uno piensa que es fácil, que se hace lo que venga en gana (como diría mi madre), pero no es así, si sencillamente si no te vuelves responsable, no sales adelante, claro que se tienen muchas libertades, pues recuerdo las mucha veces en que tomaba con mis amigos o veíamos una película o salía a caminar a las 4am porque no podía dormir por aquel parque cercano. Era diciembre y mi suegra de turno me invitó a pasar la navidad con su familia, así que viaje hasta Trujillo, desde ese momento la familia de mi pareja se convirtió en mi “familia adoptiva”, no voy a negarlo que me hicieron sentir muy bien, a pesar que para mi las fiestas navideñas no tienen ningún significado familiar, en general no soy muy familiar que digamos, debe ser porque la navidad en mi hogar es solamente una reunión para cenar, comer panteón, tomar chocolate y regresarse a dormir a las 12:30am, sin embargo con mi suegra, era toda una ceremonia navideña.

Todo comenzaba desde temprano, a las 9am con el desayuno familiar, era un banquetecomparado con mis desayunos (un jugo y uno o dos slides de pan de molde), luego emborrachamos al pavo con una botella de aguardiente, todos, absolutamente todos corríamos en el patio persiguiendo al pavo, el pobre llego de la selva y fue alimentado exclusivamente para ser nuestro potaje, hasta que murió. Debo reconocer que mi ex suegra es toda una reina de la cocina (demoraba poco y cocinaba exquisito).

Para la noche se fue la luz en Trujillo, a buscar las velas, fue poco tiempo y cenamos un pavo y un pollo al horno de un sabor tan exquisito que hasta el momento no he vuelto a probar, pero ahí no acababa todo, después vino la repartición de regalos (todos contra todos, jajajaja) ahí fue donde ella me regalo un radio con cd incorporado, recuerdo que había llevado varios cds (Kylie, Madonna, Sophie Ellis, Juanes, Bacilos, etc), esa noche me la pase escuchando la canción numero 16 del disco de Kylie: Breathe y a raiz de que volví a escuchar esa canción, es que me puse a escribir estas pocas letras, recordando a mi ex suegra, aquella mujer que le dio la vida a mi ex, aquella mujer (una de las pocas) que comprendía la relación existente entre su hijo y yo y que a pesar de haber encubierto todas las cosas que su hijo hacia (la mayoría malas), me brindo aquel calor familiar que me hacia falta.

Ahora, no se nada de aquella suegra la cual me albergo en su casa, y creo que es mejor así, es parte de la vida y de cada circunstancia, lamentablemente al “divorciarse” , “separarse” de tu pareja, en la mayoría de los casos se terminan también los lazos con cada integrante de la familia con quienes solías compartir muchas cosas, por eso creo que “todo viene en paquete” jajajaja, claro esto se cumple siempre y cuando la familia de tu pareja sepa y acepte su preferencia sexual.

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